Hay prendas que no te atreves a llevar. Y quizá no sea por la prenda.
Hay una prenda que llevas tiempo mirando. Puede que esté en tu armario. Quizás la hayas guardado en favoritos sin comprarla. Es posible que la veas en otras y pienses “a mí me encantaría, pero…” Ese “pero” es de lo más revelador que existe. No es falta de gusto. No es que no te favorezca.…
