Vestir bien no es vanidad. Es permiso para recibir
“No quiero gastar en mí.” “Esto es un lujo que no me puedo permitir.” “Ya vale con lo que tengo.” Frases pequeñas. Repetidas durante años. Y detrás de todas ellas, una misma creencia silenciosa: que no merezco invertir en cómo me siento conmigo misma. No es un problema de presupuesto. Es un problema de merecimiento.…
